A los vecinos de Ferrol



Se acercan las elecciones municipales. Pronto veremos a nuestros representantes políticos y a los aspirantes a serlo efectuar promesas con el fin de conseguir nuestro voto. Hace ya tiempo que nuestros votos sirven solo para satisfacer intereses cada vez más distantes de la necesidades de los ciudadanos.

Nuestra población, desde los años 90 ha descendido en 20.000 habitantes. Actualmente la cifra de descenso anual se sitúa en torno a unas 800 personas cuyo destino ya no es en muchos casos, como ocurría en aquellas fechas, el Ayuntamiento vecino de Narón.

Todos somos responsables de esta situación, pero nuestros responsables políticos tiene una mayor responsabilidad al unir su ineficacia y desidia a la sumisión de los aparatos de los partidos políticos.

Esos partidos que hace tiempo han perdido la noción de la representatividad, esa obligación democrática qué es velar por las necesidades sociales de sus votantes y de los ciudadanos. Esos partidos políticos que gozan hoy en día de la peor reputación desde los inicios de la democracia, y que para combatirla crean secretarias de marketing como la “Marca España” o la “España global”, con el único fin de mejorar una imagen exterior dañada por su mala gestión.

Las promesas de ayer, han sido las mentiras de hoy y las promesas de hoy son la evidencia de la mala memoria que tenemos los ciudadanos. Cuando ejercemos nuestro derecho al voto nos dejamos llevar por unos sentimientos triviales qué cobran fuerza a medida que se acercan las elecciones gracias a la maquinaria mediática, qué más que nunca, usan los representantes políticos. Triviales?, sí, nos dejamos llevar por falsas ideologías, por la apariencia, y por la creencia de que nuestro candidato va a abordar los problemas que ninguno ha manejado en los últimos 20 años.

En una ciudad como Ferrol, el diagnóstico no requiere de malabares partidistas, no es preciso un análisis por cabeza de partido ni debates estériles, no son necesarias más promesas que no se cumplen, no se quieren o no pueden cumplir. En cualquier caso, se vuelven ineficaces ante la angustia de ver a nuestra ciudad languidecer a medida que desvanece.

La responsabilidad política en cualquier situación, pero sobre todo en la de la ciudad de Ferrol, debería de estar por encima de esas siglas a las que tanto apego tienen nuestros representantes. Todos ellos, los de siempre y los nuevos, incluidos aquellos que haciéndose dueños de unas protestas que no eran suyas, enarbolan la falsa bandera de defensores de los derechos más fundamentales.

Lo que necesita la ciudad de Ferrol lo sabemos todos, y los políticos también lo sabéis. Necesitamos que nuestros representantes políticos aparquen de una vez por todas esa falsa apariencia ideológica y se ciñan entre todos a abordar las verdaderas necesidades de la ciudad con el fin de evitar el éxodo y la decadencia en la que estamos inmersos. Precisamos de un ejercicio realista, de políticos valientes, de políticos que afronten la grave situación sin pensar en el próximo sillón que desean ocupar. No necesitamos políticas de favores que perjudiquen aún más la actual situación. No necesitamos al que busca las palmaditas y el beneficio propio únicamente.

Los ferrolanos necesitamos a políticos comprometidos y responsables, que entre todos, tengan como meta cambiar el curso de una ciudad que va a la deriva y que es la nuestra, la de nuestras familias.

Es por ello que con este manifiesto solicitamos la firma de los ciudadanos con el fin de pedirles a todos los representantes políticos que se presenten a las próximas elecciones municipales un compromiso firme de abordar en consenso los problemas más acuciantes, comenzando por el empleo, crucial, que tantos años llevan prometiendo.